Corazón, pulmones e investigación: por qué el fitness cardiorrespiratorio es el biomarcador clave en la lucha contra el cáncer
El número que revela tu salud mejor que mil análisis
Se llama VO2max — el volumen máximo de oxígeno que tu cuerpo es capaz de consumir por minuto durante un esfuerzo intenso. Es la medida del fitness cardiorrespiratorio (CRF), es decir, la capacidad combinada del corazón, los vasos sanguíneos, los pulmones y los músculos esqueléticos para transportar y utilizar oxígeno con el fin de realizar trabajo físico. Un solo número, pero capaz de revelar muchísimo sobre tu estado de salud real.
En la comunidad científica y deportiva, el CRF es reconocido cada vez más como uno de los biomarcadores funcionales más fiables para evaluar la salud a largo plazo. Y para quienes se dedican a la investigación oncológica — como hacemos nosotros en Strongers cada día — comprender este indicador significa entender mejor el terreno en el que se libra la batalla.
Por qué el VO2max disminuye con la edad (y qué podemos hacer al respecto)
La mala noticia: el VO2max disminuye con el envejecimiento. En personas no entrenadas, el descenso es de aproximadamente 1% al año; en quienes se entrenan con regularidad, el declive se ralentiza sensiblemente hasta 0,3–0,5% por año. Los parámetros implicados son múltiples: la frecuencia cardíaca máxima se reduce, el stroke volume (el volumen de sangre bombeado en cada latido) disminuye, y con él el gasto cardíaco total.
La buena noticia — y aquí reside la paradoja positiva que nos gusta celebrar — es que un adulto mayor entrenado puede tener un VO2max comparable al de un joven sedentario. El ejercicio aeróbico regular aumenta la ventilación pulmonar, la capilarización muscular, el stroke volume y la densidad mitocondrial: tres sistemas que trabajan juntos para mantener el motor encendido.
Cómo se mide y qué dicen los datos normativos
El VO2max se expresa de dos maneras:
- Absoluto: mililitros de O₂ por minuto (útil para el rendimiento total)
- Relativo: mL O₂ por kg de peso corporal por minuto — el valor preferido para comparar personas de diferente peso
Para hacerse una idea concreta: una mujer de 60 años con un VO2max de 24 mL·kg⁻¹·min⁻¹ se sitúa en torno al percentil 60 para su franja de edad — un buen resultado. Los valores se interpretan mediante tablas normativas que clasifican el fitness en niveles, desde Very poor hasta Superior, permitiendo una comparación significativa entre individuos de diferente edad y peso.
Entrenar para mejorar el CRF: las recomendaciones del ACSM
Las directrices del American College of Sports Medicine (ACSM) definen con precisión cómo entrenar el sistema cardiorrespiratorio. El modelo FITT — Frecuencia, Intensidad, Tiempo, Tipo — indica:
- Frecuencia: al menos 3 días a la semana, con un óptimo de entre 3 y 5
- Intensidad moderada: 40–59% de la frecuencia cardíaca de reserva, RPE 12–13, por al menos 150 minutos totales semanales
- Intensidad vigorosa: 60–89% de la frecuencia cardíaca de reserva, RPE 14–17, por al menos 75 minutos semanales
- Tipo: ejercicio aeróbico continuo (caminata rápida, jogging, ciclismo) o intermitente (interval training)
Un dato crucial: el ejercicio a intensidad vigorosa (más de 6 MET) es más eficaz para aumentar el VO2max que la intensidad moderada. Sin embargo, no hay que pasarse: la progresión gradual es fundamental, especialmente para quienes se acercan a la actividad física después de los 50 años.
Evaluar el CRF: los protocolos para los mayores de 50
Para las poblaciones de mayor edad o con menor condición física, el ACSM y el manual ACSM's Fitness Assessment Manual (Kaminsky) recomiendan protocolos específicos como el 6-Minute Walk Test — una prueba práctica que mide la distancia recorrida en 6 minutos a paso libre — especialmente útil en contextos clínicos y rehabilitadores. Para estimaciones más precisas del VO2max, se utilizan pruebas submáximas y máximas en cinta de correr o cicloergómetro, con protocolos estandarizados como el Bruce o el Balke-Ware.
Fitness cardiorrespiratorio e investigación oncológica: el hilo que nos une
¿Por qué todo esto concierne a Strongers? Porque el cuerpo que se mueve es también el cuerpo que resiste. La investigación oncológica moderna estudia cada vez más el papel del ejercicio físico — y del CRF en particular — como factor protector, pronóstico y rehabilitador en los procesos de tratamiento. Cada vez que un miembro de nuestra comunidad corre, pedalea o nada, contribuye no solo a la recaudación de fondos para la investigación: contribuye también a demostrar, con su propio cuerpo, el valor medible del fitness en la salud humana.
El VO2max no es solo un número de tabla. Es una historia de resiliencia biológica — y nosotros en Strongers la contamos cada día, un kilómetro a la vez.